Florent Michel

foto-latina-florentFlorent Michel

“Flo”

 

 

 

 

 

 

Flo, francés instalado en Uruguay reparte su vida entre su actividad como consultor financiero y la de crítico de vinos en América Latina como periodista.

Ha degustado muchísimos vinos en los últimos veinte años antes de tomar la decisión, en 2010, de especializarse en los vinos de América Latina. Pasa mucho tiempo tomando notas de vinos y visitando viñedos en Argentina, Chile, Brasil y Uruguay principalmente. Creó Latina wine, una empresa independiente de calificación de vinos especializada en la producción de América Latina. Colabora con algunos sitios de internet en la región para los cuales escribe en la sección de vinos. Estos sitios son: Buenosairesconnect (www.buenosairesconnect.com) en Argentina y Mylittlebrazil en Brasil (www.mylittlebrasil.com.br). También escribe artículos de vino en la región para diferentes revistas. Organiza degustaciones privadas y ofrece servicios de consultoría para los consumidores.

Humildemente piensa que tal vez sus críticas ayudarán a los profesionales y consumidores finales a realizar y beber mejores vinos. Le fascina la mejoría en la gama y en la calidad de los vinos de América Latina en los últimos veinte años. Aprendió sus métodos de cata principalmente en Francia con grandes “sommeliers” como Jean-Luc Pouteau o Georges Lepré. Es adepto a los principios de Emile Peynaud (Le goût du vin) y de Max L’Eglise. En 1994 cofundó el Cercle des Épicuriens y fue miembro activo del Cercle des Oenophiles de Neuilly. Trata de calificar los vinos con pasión, seriedad y metodología. Cree firmemente que el vino, más allá de la viña, el suelo y el clima, refleja el trabajo de un hombre: el vinicultor. Durante sus viajes y visitas le gusta conocerlos y charlar con ellos para saber siempre un poco más y conocer mejor el tema. Le gustan los vinos bien hechos y honestos. Los corchos de buena calidad anuncian generalmente un buen contenido, y finalmente rendimientos controlados que hacen a los grandes vinos.

Sus principios:
• Comentar los vinos con pasión, independencia y objetividad, con humildad y sobre todo sin ser tajante.
• Respetar el trabajo del inversionista, del propietario, del enólogo y de todos aquellos que trabajaron arduamente para elaborar el mejor producto.
• Comentar y calificar los vinos utilizando siempre el mismo método, sistemático y riguroso.
• Catar los vinos a ciegas en un ambiente silencioso, sin humos ni olores, a la luz del día en copas lavadas con agua clara.
• Siempre tomarse el tiempo para una segunda opinión del vino degustado (15 minutos más tarde) especialmente si el vino podría llegar a alcanzar una nota más allá de los 96 puntos.
• Ninguna idea preconcebida o conjetura sobre una botella o etiqueta.
• Sólo importa el contenido. Como dicen los ingleses: “The proof is in the pudding!”